Contexto político y la estrategia de los partidos
En los últimos meses, la discusión sobre los impuestos ha dejado de ser un tema reservado a los corredores del poder para convertirse en un asunto cotidiano de la agenda digital. Los líderes de la derecha española, encabezados por Alberto Feijóo y la formación Vox, han apostado por mensajes que presentan la reducción del IRPF como una solución inmediata a la sensación de asfixia fiscal que perciben muchos ciudadanos.
Feijóo ha prometido bajar el impuesto sobre la renta desde el primer año de su mandato y ha anunciado bonificaciones para los empleos jóvenes. Por su parte, Vox ha lanzado un simulador que, a partir del sueldo bruto introducido, muestra cuánto aumentaría la nómina mensual si sus propuestas se materializaran. En cuestión de horas, la herramienta se volvió viral en X, generando miles de compartidos y comentarios que celebran la supuesta "liberación" de la carga tributaria.
El simulador de Vox y sus limitaciones
El programa solicita el ingreso anual y entrega una cifra que, en el caso de un salario de 30.000 euros, indica un incremento de 360 euros al mes, reduciendo el IRPF de casi 5.000 a 630 euros al año. Lo que la calculadora omite, sin embargo, es la pérdida de recaudación que supondría esa medida a nivel nacional, ni los recortes de gasto público necesarios para equilibrar las cuentas. Tampoco muestra el valor de los servicios que ya se reciben, como la sanidad, la educación o las pensiones de los mayores.
Esta ausencia de la "columna inversa" convierte al simulador en una herramienta de persuasión que destaca el beneficio individual mientras oculta el coste colectivo. El resultado es una narrativa que transforma los impuestos en una carga que debe ser aliviada, en lugar de presentarlos como una inversión compartida que sostiene el Estado de bienestar.
La percepción de la juventud frente a la Hacienda
Los datos del Barómetro Fiscal del IEF revelan una brecha generacional profunda: el 35 % de los jóvenes de 18 a 24 años cree que sin impuestos viviría mejor, frente al 10 % de los mayores de 65 años. Solo el 65 % de los jóvenes considera necesaria la Hacienda pública, mientras que el 89 % de la población mayor lo respalda. Este desfase se alimenta en gran medida de los discursos que circulan en TikTok, Instagram, YouTube y X, donde se repite la idea de que el Estado castiga a quien se esfuerza y que emigrar a paraísos fiscales es la única salida inteligente.
Si bien la frustración de los jóvenes tiene bases reales –salarios bajos, alquileres elevados y empleos precarios–, la culpa directa al IRPF o a la cotización a la Seguridad Social simplifica en exceso una realidad compleja. El marco mental que interpreta la fiscalidad está siendo moldeado día a día por contenidos virales que privilegian la narrativa del “héroe que elimina impuestos” frente a la del “villano que los aumenta”.
Retos para la izquierda y la necesidad de un nuevo discurso
Frente a este escenario, la izquierda no puede limitarse a repetir que sin impuestos no hay Estado. Necesita traducir la idea de la tributación como un mecanismo de solidaridad y de financiación de servicios públicos en formatos que resuenen con la generación digital. Un simulador inverso que muestre cuánto vale la sanidad, la educación o la pensión que ya se recibe podría equilibrar la balanza y devolver la discusión a un plano más objetivo.
En definitiva, la batalla cultural sobre la fiscalidad se libra ahora en los feeds y en los algoritmos. Quien domine el lenguaje y los números que circulan en la red tendrá una ventaja decisiva para moldear la percepción colectiva y, con ella, la política tributaria del país.
Source: https://www.eldiario.es/economia/impuestos-campana_129_13587782.html