Crecimiento del PIB y récords de empleo
Desde 2018, el Producto Interior Bruto español ha experimentado un aumento del 15,1%, una cifra que supera con creces los resultados obtenidos bajo gobiernos anteriores. Aun cuando la pandemia provocó una caída histórica en el segundo trimestre de 2020, la economía ha logrado recuperarse y registrar un crecimiento acumulado del 43,6% desde entonces. Este repunte ha sido impulsado, en gran medida, por los fondos europeos del Plan de Recuperación, que han permitido restablecer la tendencia previa al COVID‑19 y proyectan una previsión del Banco de España del 2,2% para 2027.
Un mercado laboral en máximos históricos
El empleo ha alcanzado niveles sin precedentes: la población activa ha crecido entre un 18% y un 19% según la Encuesta de Población Activa y los registros de la Seguridad Social. El desempleo se sitúa en mínimos históricos, los más bajos desde 2008, pese a un aumento demográfico del 6,3%. Políticas como la subida del salario mínimo en un 66% y la reforma laboral que estabilizó millones de puestos de trabajo han contribuido a este escenario favorable.
Los retos que persisten
A pesar de los indicadores macroeconómicos positivos, la crisis de la vivienda se ha convertido en una sombra que empaña el panorama. Los precios de los alquileres han escalado de forma desproporcionada, generando desahucios y situaciones de vulnerabilidad, como el caso trágico de Maricarmen. La inflación, aunque moderada, sigue afectando el poder adquisitivo de los hogares, limitando la capacidad de consumo.
¿Qué explica el éxito de las "Sancheznomics"?
Los analistas atribuyen el desempeño sobresaliente a una combinación de factores estructurales: una política energética que favorece la transición verde, la digitalización de la industria y la apuesta por sectores de mayor valor añadido. El liderazgo de figuras como Nadia Calviño y Carlos Cuerpo en el Ministerio de Economía ha sido determinante para canalizar los recursos europeos y diseñar reformas que favorezcan la competitividad.
En síntesis, España ha logrado transformar su imagen de rezagada dentro de la zona euro para convertirse en una de las economías más dinámicas de la Unión Europea. No obstante, la falta de vivienda asequible y la presión sobre los precios del alquiler siguen siendo desafíos que requieren respuestas urgentes y coordinadas.