Introducción al engaño visual de las mariposas
En los últimos años, investigadores de las universidades de Exeter y Essex han revelado que las llamativas rayas y bandas que adornan las alas de las mariposas no son meramente decorativas. Estas marcas generan una ilusión óptica que dificulta a los depredadores estimar la velocidad y la dirección del insecto en pleno vuelo.
El concepto de “motion dazzle”
El fenómeno, conocido como “motion dazzle”, ya se había propuesto para explicar las franjas de las cebras o las bandas de algunas serpientes, pero la evidencia empírica era escasa. Los científicos argumentan que los estudios anteriores utilizaban objetivos rígidos, mientras que los animales reales mueven sus extremidades y alas de forma compleja, creando patrones dinámicos que confunden la percepción.
Modelado del punto de vista de los depredadores
Para evaluar el efecto, el equipo construyó un modelo computacional que simula la visión de pequeños pájaros cantores, principales cazadores de mariposas. El algoritmo analiza cada fotograma y determina si el movimiento percibido se dirige hacia adelante, atrás o lateralmente. Cuando el modelo detecta una señal errónea que indica movimiento hacia atrás, la mariposa parece más lenta; si percibe movimiento lateral, sugiere un cambio de rumbo.
Experimentos con filmaciones de alta velocidad
Los investigadores grabaron a cinco especies europeas, entre ellas la atalanta y la reina de los bosques, a mil fotogramas por segundo. Posteriormente sustituyeron digitalmente los patrones originales por colores uniformes (gris, negro o blanco). Los resultados mostraron que las alas con sus diseños naturales producían una mayor cantidad de señales engañosas que los diseños lisos.
Simulaciones a gran escala
Se generaron 757 variantes de alas a partir de 397 especies descritas en guías de campo. Los patrones que más alteraban la percepción incluían rayas verticales en la zona anterior, una banda transversal prominente y colas distintivas en las alas traseras. Las mariposas del grupo “pages”, como la reina de los bosques, obtuvieron puntuaciones consistentemente altas.
Pruebas con participantes humanos
En un juego interactivo, 100 voluntarios intentaron “atrapar” una mariposa virtual tocando la pantalla. Cuando el modelo predecía un fuerte sesgo hacia el movimiento atrás, los toques se ubicaron, en promedio, un 38 % de la longitud corporal detrás del objetivo, evidenciando la dificultad real de capturar a estos insectos.
Evolución asistida por computadora
Finalmente, el equipo dejó que un algoritmo evolucionara 57 600 diseños de alas sin información previa sobre los patrones existentes. Los diseños más exitosos convergieron en formas muy similares a las de las mariposas reales, lo que sugiere que la selección natural ha optimizado estas marcas para maximizar el “motion dazzle”.
En conclusión, las rayas de las mariposas funcionan como una estrategia de defensa dinámica que confunde la percepción de velocidad y dirección de sus depredadores, explicando por qué pocos animales se especializan en capturarlas.
Source: https://scientias.nl/vlinders-vallen-overal-op-maar-hun-strepen-maken-ze-lastig-te-vangen/