Un espectáculo robótico que dividió a la audiencia
La última edición de Vogue World en Milán cerró la temporada con una actuación que dejó a más de diez mil líderes tecnológicos y a la comunidad fashionista con la boca abierta. Bajo el título “The Age of Intelligence”, una cuadrilla de robots humanoides fabricados por la empresa china Unitree desfiló por la Galleria mientras sonaba “L’Amour Toujours” de Gigi D’Agostino. Los autómatas, desprovistos de vestuario, agitaban los brazos e intentaban provocar aplausos, incluso realizando un lazo antes de tropezar y caer.
Reacciones encontradas entre diseñadores y público
El gesto no pasó desapercibido para Alessandro Michele, director creativo de Valentino, cuya expresión de incomodidad se viralizó en redes sociales. Mientras algunos espectadores se mostraron fascinados por la coreografía mecánica, la mayoría de los críticos de moda se centró en la ausencia de prendas reales y en la falta de contenido estilístico. Comentarios como “¿Dónde está la moda?” inundaron Twitter, y la cobertura mediática se centró más en los robots que en las colecciones presentadas.
Un guiño a la tecnología y sus patrocinadores
Vogue World, que ha recorrido Nueva York, Londres, París y Hollywood, anunció que su próxima parada será San Francisco, una ciudad conocida por su ecosistema tecnológico más que por su estilo tradicional. La edición milanesa contó con el patrocinio de Meta Glasses y el apoyo de OpenAI, reforzando la creciente alianza entre la alta costura y los gigantes del sector digital. Esta colaboración ha despertado críticas sobre la “burbujas tecnológica” que, según algunos, ignora la crisis del costo de vida y los problemas laborales derivados de la automatización.
¿Innovación o espectáculo vacío?
Para muchos, la presencia de robots en la pasarela simboliza una tendencia preocupante: la sustitución de la creatividad humana por demostraciones de IA y robótica. Un fundador de startup comentó en Instagram que la escena era “sick and gloom”, señalando que la moda no debería glorificar tecnologías que amenazan empleos. Otros, como el periodista de moda Jason Johnson, ven la integración como inevitable, recordando colaboraciones pasadas como la de Jony Ive en la Met Gala de 2015.
Mirando hacia el futuro de Vogue World
Con la próxima edición en San Francisco, la pregunta persiste: ¿será la moda capaz de equilibrar la estética tradicional con la innovación tecnológica sin perder su esencia? Mientras Vogue busca consolidar su relación con Silicon Valley, la comunidad creativa observa con cautela, temiendo que la obsesión por lo futurista opaque la verdadera esencia del diseño.