Expulsión definitiva de Vito Quiles
La Mesa de la Cámara Baja tomó una decisión contundente este martes: retiró de forma permanente la acreditación de prensa a Vito Quiles, activista identificado con la ultraderecha. La medida se sustenta en la comprobación de tres infracciones muy graves cometidas en marzo, que se suman a sanciones previas impuestas en mayo y julio del mismo año.
Antecedentes y sanciones acumuladas
Quiles ya había sido sancionado en dos oportunidades anteriores, recibiendo suspensiones de tres meses y un mes respectivamente. Además, en mayo se decretó una retirada cautelar de su credencial tras una serie de altercados que habían generado controversia en el recinto parlamentario. La acumulación de estas conductas, catalogadas como faltas muy graves, motivó la expulsión definitiva, sin posibilidad de reincorporación.
Procedimiento y votación
El proceso se desarrolló bajo el marco del nuevo reglamento interno del Congreso, que incluye un código de comportamiento orientado a preservar el civismo y la labor periodística. La mayoría de los votos a favor provino de los grupos del PSOE y Sumar, mientras que el PP y Vox se opusieron, recordando su rechazo al año anterior a la reforma normativa.
Los letrados del Congreso respaldaron la decisión tras la tramitación de varios expedientes: difusión en redes de imágenes no autorizadas, interrupción de una rueda de prensa y otros actos que vulneraron la normativa interna. A Quiles se le concedió un último plazo para presentar alegaciones, pero no presentó ningún documento, limitándose a un mensaje en sus redes donde declaraba que “no le iban a echar”.
Otros casos paralelos
El mismo organismo mantiene la expulsión temporal de Bertrand Ndongo, otro activista ultraderechista que fue sancionado en julio por interrumpir agresivamente una rueda de prensa de Sumar y protagonizar una discusión a voces con el equipo de prensa del grupo. Ndongo también acumula varios expedientes pendientes que podrían derivar en una expulsión permanente.
Implicaciones para la prensa y la política
La retirada definitiva de la credencial a Quiles envía un mensaje claro sobre los límites de la actuación periodística dentro del Parlamento. La normativa, que permite sancionar a los acreditados que transgreden las reglas de conducta, se ha convertido en una herramienta esencial para garantizar el orden y la dignidad del espacio institucional.
Este caso también reaviva el debate sobre la necesidad de reforzar los códigos de conducta y la supervisión de los medios que operan en el Congreso, especialmente cuando se trata de figuras que utilizan la prensa como plataforma para discursos extremistas.
En conclusión, la expulsión de Vito Quiles representa la culminación de un proceso disciplinario que ha buscado, a través de la normativa interna, proteger la integridad del trabajo periodístico y evitar la proliferación de conductas disruptivas dentro del recinto legislativo.