Descubrimientos óseos que cambian la historia agrícola
Un equipo de arqueólogos de la University of Leicester y la University of York ha analizado restos óseos de bovinos y ovinos hallados en más de 460 sitios dispersos por toda Inglaterra, cubriendo un amplio lapso que va desde el siglo V hasta el XIV. Gracias a técnicas de datación y al estudio de la morfología dental, los investigadores lograron determinar la edad, el sexo y el tipo de trabajo que desempeñaban estos animales. Los resultados, publicados en la revista PLOS One, revelan patrones de uso que hasta ahora se desconocían y que permiten reinterpretar la evolución económica de la Inglaterra medieval.
El ascenso del ovino en la Inglaterra medieval
En los primeros siglos después de la caída del Imperio Romano, los bovinos dominaban la ganadería británica. Sin embargo, a partir de mediados del siglo VII se observa un aumento sostenido en la frecuencia de huesos de oveja. Este fenómeno coincide con la proliferación de comunidades monásticas que, según los autores, impulsaron la cría de ovinos para obtener lana de alta calidad. Los monjes necesitaban textiles resistentes para sus hábitos y para el comercio, lo que favoreció la selección de rebaños especializados. Para el año 1000, la presencia de restos ovinos y bovinos se equilibraba, indicando que la lana había adquirido una importancia comparable a la carne y la leche.
Rumiantes como fuerza de trabajo: la transformación del buey
Otro hallazgo sorprendente se relaciona con la vida útil de los bovinos. El análisis de la erosión dental muestra que, entre los siglos X y XII, los animales eran mantenidos hasta edades avanzadas, lo que sugiere un cambio en su función. En lugar de sacrificarse jóvenes para la producción de carne, los bueyes fueron empleados como animales de tiro, arrastrando arados y carruajes en los campos. Esta adaptación responde a la necesidad de una mayor capacidad de labranza en una economía que empezaba a integrar la agricultura de secano y de regadío.
Impacto en los mercados y la producción lechera
Con el tiempo, la demanda de carne aumentó y, a partir del siglo XIII, los ganaderos comenzaron a sacrificar a los bovinos a edades más tempranas para satisfacer el consumo urbano. Simultáneamente, los caballos ganaron protagonismo como animales de carga y de trabajo pesado, desplazando al buey en esas tareas. Esta transición permitió que los vacunos se dedicaran más a la producción de leche, lo que favoreció el desarrollo de la industria láctea y la elaboración de quesos. La combinación de una mayor oferta de lana, carne y productos lácteos transformó los mercados locales y contribuyó al crecimiento de los centros urbanos.
En conjunto, el estudio demuestra que la revolución lanar inglesa se inició varios siglos antes de lo que sugerían investigaciones anteriores, impulsada por la expansión monástica y por la adaptación de los rebaños a nuevas exigencias económicas.
Source: https://scientias.nl/de-wolrevolutie-begon-in-engeland-veel-eerder-dan-gedacht/