Incremento de plazas en Ceuta
En apenas una semana, la capital española del norte de África ha pasado de contar con 1.800 camas de atención temporal a superar las 3.300 unidades disponibles para migrantes adultos. La medida forma parte de la estrategia impulsada por el Ejecutivo tras la aprobación del llamado "mando único", que centraliza la toma de decisiones y acelera la puesta en marcha de nuevos centros de acogida.
Mando único y su impacto
El presidente Pedro Sánchez ha defendido que la concentración de competencias permite una respuesta más ágil ante la oleada de personas que, desde el 1 de agosto, cruzaron la frontera marroquí‑española. Según los datos oficiales, más de 70.000 individuos ingresaron en los dos primeros días, y alrededor de 6.000 siguen sin contar con un techo digno. El objetivo del Gobierno es alcanzar una capacidad de 6.000 plazas en las próximas semanas, aunque se evita fijar plazos concretos para no avivar la tensión que ya se percibe entre los residentes de Ceuta.
Desafíos de la contabilización
Uno de los grandes retos es la falta de cifras consensuadas. El Ministerio del Interior estima que 70.000 personas llegaron en los primeros días, mientras que el propio presidente ha mencionado que alrededor de 5.000 permanecen en la ciudad. Organizaciones locales y sociales, por su parte, sitúan la cifra en al menos 8.000. Además, el número de menores no acompañados recae en la autoridad municipal, lo que complica aún más la tarea de registro y atención.
Desde el 10 de agosto, el Ejecutivo informa que 3.200 migrantes han regresado voluntariamente a Marruecos, pero esa cifra contrasta con la magnitud del flujo inicial y con la cantidad de personas que aún esperan ser ubicadas en un centro de acogida. En los últimos días, 500 individuos fueron admitidos en el recinto de Loma Colmenar, mientras que 400 familias, mujeres y niños que vivían en asentamientos improvisados del barrio del Príncipe, fueron trasladados a la Barriada de La Hípica.
Descartando el traslado a la Península
Ante la presión de algunos sectores, Sánchez ha descartado de plano la posibilidad de trasladar a los migrantes que permanecen en Ceuta a la península ibérica mientras se tramitan los expedientes de asilo o de devolución. "Vamos a poder tener 6.000 plazas para atender a todos esos migrantes, es suficiente capacidad", afirmó en una entrevista con Cadena SER. La decisión busca evitar la percepción de que la ciudad está siendo utilizada como una zona de contención temporal.
En conclusión, la ampliación de plazas representa un paso importante para aliviar la crisis humanitaria que vive Ceuta, pero la falta de datos claros y la necesidad de gestionar procesos de asilo y retorno siguen siendo obstáculos que el Gobierno deberá superar en los próximos meses.