Un nuevo enfoque para la movilidad urbana
En las ciudades europeas, la tendencia hacia vehículos diminutos ha cobrado fuerza, pero la oferta se ha desplazado rápidamente hacia los modelos eléctricos de origen chino. En medio de este panorama, la startup española Liux presenta su propuesta: el Liux Big, un microcoche que combina tamaño compacto con una visión profunda de sostenibilidad.
Diseño pensado para la circularidad
El corazón del proyecto radica en la elección de materiales. La carrocería está fabricada con un biocompuesto de lino, una fibra natural que permite, una vez finalizada la vida útil del vehículo, extraer y reciclar la materia prima sin perder sus propiedades estructurales. Este enfoque supera la teoría de laboratorio y se traduce en un proceso de producción donde la reutilización es una realidad tangible.
Baterías intercambiables y mantenimiento sencillo
Aunque las celdas de energía no se producen en territorio europeo, Liux ha optado por un sistema de baterías fácilmente reemplazables. De esta manera, el propietario puede cambiar la unidad en caso de degradación, prolongando la vida del coche y evitando la generación de residuos electrónicos. Además, la arquitectura del vehículo está diseñada para simplificar las tareas de mantenimiento, reduciendo la frecuencia de sustitución de componentes y disminuyendo la huella ambiental.
Una cadena de suministro realista pero responsable
Los fundadores Antonio Espinosa de los Monteros y David Sancho admiten que una cadena de suministro totalmente soberana es inalcanzable en la actualidad. En lugar de perseguir la autosuficiencia absoluta, han optado por una estrategia híbrida que combina proveedores internacionales con una producción local intensiva en España. La planta de Azuqueca de Henares, que sigue los principios de gestión lean de Toyota, se encarga de los últimos procesos de ensamblaje, garantizando calidad y flexibilidad.
Capacidad de producción y proyección a futuro
Con 65 empleados y tres instalaciones operativas, Liux apunta a una capacidad de 20.000 unidades anuales para 2030. La homologación europea ya está asegurada, y la empresa espera iniciar la comercialización en la primera mitad del próximo año. Hasta la fecha, más de 7.500 personas se han inscrito en la lista de espera, lo que indica un interés creciente por parte de consumidores conscientes.
El legado de sus creadores
Antonio, cofundador de la B Corp Auara, aporta una visión de economía circular basada en la reutilización de materiales. David, ingeniero especializado en propulsión eléctrica, ha demostrado su capacidad al desarrollar el híbrido Bóreas, presentado en Le Mans en 2017. Juntos, transformaron su primer prototipo, el “Animal”, un vehículo de cinco plazas construido casi en su totalidad con materiales reciclados, en la decisión estratégica de enfocarse en un modelo más pequeño y fácil de homologar.
El Liux Big no solo busca competir con los microcoches chinos en precio y autonomía, sino también redefinir los criterios de compra: durabilidad, reciclabilidad y bajo impacto ambiental. Si logra consolidarse, podría marcar un punto de inflexión para la industria automotriz europea, demostrando que la sostenibilidad y la rentabilidad pueden coexistir en un segmento tan exigente como el de los vehículos urbanos.