Un científico discreto en el epicentro de la biotecnología
Michael Polansky, cofundador de la startup Outer Biosciences, parece un profesor universitario típico: gafas, cabello entrecano y una sonrisa amable. Sin embargo, su trabajo trasciende los laboratorios tradicionales. Desde un patio arbolado en Mill Valley, a pocos kilómetros al norte de San Francisco, dirige un proyecto que mantiene tejido cutáneo humano vivo fuera del cuerpo durante más de un mes, alimentándolo con un modelo de inteligencia artificial que aprende en tiempo real.
De Harvard a Silicon Valley
Originario de Minnesota, Polansky se graduó en 2006 de Harvard en matemáticas aplicadas y ciencias de la computación. Tras tres años en el fondo de cobertura Bridgewater Associates, una conversación casual con la asistente de Sean Parker lo llevó a mudarse a la Costa Oeste. Allí, se integró al Founders Fund, trabajando codo a codo con figuras como Peter Thiel y Luke Nosek. Cuando Parker decidió crear su propio family office, Polansky lo acompañó, gestionando inversiones y fundaciones, incluido el Parker Institute for Cancer Immunotherapy.
El inesperado romance con Lady Gaga
En 2019, una fiesta de cumpleaños organizó el encuentro entre Polansky y Stefani Germanotta, mejor conocida como Lady Gaga. La madre de la cantante, presidenta de la Born This Way Foundation, había intentado emparejar a la pareja durante meses. Lo que comenzó como una cita arreglada se transformó en una colaboración profunda: Polansky no solo es su pareja romántica, sino también su socio empresarial. Juntos supervisaron la logística de la gira mundial de Gaga, que implicó coordinar tres aviones Boeing 747 y una operación comparable a una startup de 200 empleados en constante movimiento.
Outer Biosciences y la piel que respira
La compañía de Polansky, Outer Biosciences, se ha propuesto un objetivo ambicioso: entrenar una IA capaz de predecir y optimizar las condiciones de cultivo de tejido humano, manteniéndolo viable y funcional fuera del organismo. El proyecto, que aún se mantiene bajo confidencialidad, ha logrado que la piel humana permanezca viva durante más de 30 días, abriendo posibilidades para pruebas farmacéuticas, trasplantes y terapias personalizadas. La combinación de algoritmos de aprendizaje profundo con bioingeniería de vanguardia posiciona a la startup como pionera en la intersección de la salud y la tecnología.
Más allá de la ciencia: Haus Labs y la expansión empresarial
Paralelamente, Polansky ha apoyado a Gaga en el desarrollo de Haus Labs, la línea de cosméticos que nació en la cocina de la cantante y ahora cuenta con alrededor de 70 empleados en El Segundo, California. La marca, que combina innovación estética con sostenibilidad, refleja la visión compartida de ambos: crear productos que empoderen a los consumidores mientras se basan en investigación científica.
En resumen, Michael Polansky encarna la fusión de talento técnico, visión empresarial y una vida personal que parece sacada de una película. Su trabajo con la IA de piel viva podría revolucionar la medicina, mientras su relación con Lady Gaga demuestra que la ciencia y el arte pueden coexistir en armonía.