Un fenómeno que cruzó el 40% del territorio

El miércoles pasado, una alineación celeste única sumió a gran parte de la península en una penumbra momentánea. Durante menos de dos minutos, la Luna cubrió por completo al Sol, provocando un crepúsculo inesperado que se extendió desde la costa atlántica de Galicia hasta las islas Baleares. Decenas de miles de observadores, tanto aficionados como expertos, se congregaron en plazas, miradores y terrazas para vivir la experiencia.

Escenarios memorables

En el norte, el Castillo de Pambre en Palas de Rei, Lugo, ofreció una vista panorámica donde la corona solar desapareció tras la silueta del fortín. Más al sur, la ribera del río Sil en la Ribeira Sacra se vistió de tonos violetas cuando la sombra se deslizó sobre los viñedos. En la comarca de Tierra de Campos, Palencia, grupos de curiosos se reunieron en campos abiertos, mientras un valiente aventurero ascendió en globo aerostático para observar la totalidad desde el cielo.

Ciudades y monumentos bajo el eclipse

En Zaragoza, la Basílica del Pilar y el río Ebro se convirtieron en telón de fondo de una escena casi surrealista. Madrid, con su emblemático skyline de cuatro torres, mostró un contraste entre la modernidad urbana y la oscuridad repentina. En Córdoba, la torre alminar de la Mezquita-Catedral se recortó contra la luz tenue, creando una silueta histórica que quedó inmortalizada en fotografías.

Instantes capturados

Los fotógrafos lograron inmortalizar momentos icónicos: la Luna ocultando el Sol sobre el mar frente a la costa de Sóller, Mallorca; un campo de girasoles en San Millán de los Caballeros, donde las flores parecían absorber la luz residual; y la vista aérea a 11.000 metros de altura a bordo de un vuelo de Iberia especialmente charterizado para el eclipse. Cada imagen revela la diversidad de paisajes que compartieron la misma sombra.

Reacciones y emociones

Testigos como Bárbara y Miguel Ángel describieron la sensación como “un suspiro colectivo”. La atmósfera se volvió silenciosa, y el murmullo de la multitud se transformó en un aplauso espontáneo cuando la corona solar reapareció. En Melilla, la comunidad local también disfrutó del espectáculo, demostrando que el fenómeno trascendió fronteras geográficas.

Este eclipse total solar no solo marcó un hito astronómico, sino que también fomentó el turismo interno, impulsó la fotografía amateur y recordó la capacidad del cielo para unir a la gente bajo un mismo asombro.

Source: https://www.eldiario.es/sociedad/fotos-visto-eclipse-total-imagenes_3_13443849.html

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