Un registro sin precedentes

Una captura reciente del telescopio Dark Energy Camera (DECam), operado por el centro NOIRLab, ha establecido un nuevo hito en la observación de nebulosas. La imagen muestra la Nebulosa Rosetta, situada a unos 5.000 años luz en la constelación del Unicornio, con un nivel de detalle nunca antes alcanzado. Los tonos que se despliegan van del rojo profundo al dorado, pasando por púrpuras y azules intensos, creando una paleta que parece una pintura cósmica.

El corazón de la flor estelar

En el centro de la nebulosa se encuentra el joven cúmulo abierto NGC 2244, cuyas estrellas recién nacidas, con apenas unos pocos millones de años, actúan como escultores del gas circundante. La radiación ultravioleta y los vientos estelares han perforado un vacío oscuro en el núcleo, visible como una zona sombría en la fotografía. Esa ausencia es, paradójicamente, la prueba de la energía desbordante que ilumina el resto de la nube.

Colores que narran física

Los matices no son arbitrarios; cada tono revela un proceso físico distinto. Las nubes rojizas y rosadas provienen del hidrógeno excitado, fenómeno conocido como emisión H‑alfa. Al acercarse al núcleo, la temperatura aumenta y elementos más pesados, como el oxígeno, comienzan a brillar, generando los destellos dorados y amarillos. En el punto más caliente, el silicio ionizado produce un resplandor azul eléctrico.

Estructuras ocultas y misteriosas

Rodeando el vacío central aparecen columnas de polvo densas, denominadas “elefantes trompudos”, y una curiosa formación en espiral llamada “Wrench Trunk”, que parece seguir las líneas del campo magnético de la nebulosa. Además, cientos de diminutos glóbulos de polvo, los “globulettes”, se dispersan por toda la región; su masa es comparable a la de Júpiter y podrían albergar en su interior enanas marrones o incluso planetas en gestación.

Visión en infrarrojo y comparaciones

Mientras la foto óptica de DECam destaca la luz visible, una captura anterior del telescopio espacial Spitzer, en el rango infrarrojo, revela el calor de las nubes de polvo y la zona de peligro que rodea a las estrellas más masivas. Los jóvenes discos protoplanetarios que se encuentran demasiado cerca de una estrella O pueden ser arrasados por la intensa radiación.

El futuro efímero de la Rosetta

Aunque la nebulosa parece eterna, su propia arquitectura la condena. Las mismas estrellas que la iluminan consumen el gas que las alimenta; en unos diez millones de años, la Rosetta se desvanecerá, dejando tras de sí un remanente estelar disperso.

Source: https://scientias.nl/nieuw-record-scherpste-foto-ooit-van-de-rosettenevel-onthult-geheimen-van-stergeboorte/

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