Crisis en la Biblioteca Central: sin prensa ni aire acondicionado
La Biblioteca Central de Cantabria atraviesa una serie de problemas que están limitando gravemente el acceso de la ciudadanía a la información. Tras la finalización del servicio de Bibliobús a finales de mes, la institución no ha encontrado una solución definitiva para su continuidad, lo que ya había dejado a varios barrios sin una puerta de acceso itinerante a la lectura.
Desaparición de los periódicos
El contrato que permitía la adquisición de ocho diarios y varios suplementos ha expirado, y la Consejería de Cultura no ha procedido a su renovación. Ante la ausencia de un presupuesto específico, la propia dirección ha optado por comprar a diario una única copia de cada título con los ingresos generados por la venta de fotocopias, cantidad mucho menor a la que solía ofrecerse. Un cartel colocado en la entrada advierte a los usuarios que, durante algunos días, sólo habrá un ejemplar disponible y que los periódicos económicos como Expansión o Cinco Días, así como Mundo Deportivo, no se entregarán.
Estancamiento en la compra de libros
El proceso de adquisición de nuevos fondos bibliográficos lleva más de un año detenido. La nueva normativa de contratación, que la Dirección General de Cultura aún no ha adoptado, ha paralizado las compras. Mientras la Biblioteca Municipal de Santander ha logrado adaptar sus procedimientos y seguir incorporando títulos, la sede central permanece sin incorporaciones, y la única compra anunciada recientemente asciende a 15.000 euros, cifra irrisoria comparada con los más de cien mil que se destinaban habitualmente.
Problemas de infraestructura y limpieza
Al mismo tiempo, la instalación sufre una avería en el sistema de refrigeración que ha dejado sin aire acondicionado el edificio. Las temperaturas interiores superan los niveles de confort, obligando a reubicar a algunos empleados y generando quejas entre los usuarios que buscan un entorno tranquilo para leer o estudiar. Además, el nuevo contrato de limpieza contempla menos horas de trabajo que el anterior, lo que ha provocado que los baños y los espacios comunes presenten un estado de suciedad superior al habitual.
La combinación de falta de presupuesto, ausencia de personal suficiente y deficiencias técnicas está creando una sensación de abandono en la mayor biblioteca de la región. Los usuarios, acostumbrados a encontrar una oferta variada de publicaciones y un ambiente agradable, ahora deben enfrentarse a limitaciones que dificultan el ejercicio de la cultura y el derecho a la información.