Contexto y declaraciones de Feijóo
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, utilizó la metáfora del cáncer para describir el absentismo laboral en España, señalando que cada día el país pierde a 1,16 millones de trabajadores y que el coste anual supera los 30.000 millones de euros. En una rueda de prensa sostuvo que, si llegara al Gobierno, implementaría medidas para reducir los salarios y las prestaciones de quienes no acudan a sus puestos, sin distinguir entre permisos, bajas por enfermedad o cualquier otro tipo de ausencia.
Respuesta de Borja Sémper
El portavoz nacional del PP, Borja Sémper, reaccionó a la polémica afirmación en una entrevista con Rac1. A diferencia de muchos, Sémper –quien vivió diez meses de baja tras superar un cáncer de páncreas– manifestó que la comparación no le resultó ofensiva, pues la palabra "cáncer" se emplea para describir situaciones devastadoras y, en su caso, el paralelismo era evidente. Sin embargo, advirtió que la retórica extrema puede generar rechazo entre la ciudadanía y que, en todo caso, es preciso ejercer prudencia al equiparar dos realidades tan distintas.
Implicaciones económicas y críticas al modelo actual
Sémper subrayó que una baja médica no constituye un capricho y denunció la injusticia de que personas con diagnósticos graves, como el propio cáncer, no perciban el total de sus salarios mientras están incapacitados. Argumentó que añadir una merma salarial al sufrimiento de una enfermedad agrava el drama personal y vulnera la dignidad del trabajador. Además, recordó que el absentismo, detectado también por los sindicatos, representa una carga financiera considerable para las empresas y para el erario público, alcanzando cifras de 33.000 millones de euros en la actualidad, frente a los 14.000 millones registrados en 2018.
En su exposición, el portavoz insistió en que, aunque existen casos de fraude, la mayoría de las ausencias son legítimas y responden a problemas de salud reales. Criticó la propuesta de reducir prestaciones sin distinguir entre ausencia justificada y abandono deliberado, pues tal medida penaliza a miles de ciudadanos que luchan por recuperarse de patologías graves.
El llamado a un debate sereno
Ante la controversia, Sémper defendió la necesidad de abrir un debate profundo y sereno sobre las bajas laborales, involucrando a sindicatos, empresarios y administraciones. Propuso explorar alternativas que conciliaran la protección de los ingresos de los enfermos con la sostenibilidad financiera del sistema, como la implantación de seguros complementarios o la revisión de los criterios de retribución durante la incapacidad. En su visión, la solución no pasa por la imposición de medidas drásticas, sino por un enfoque equilibrado que reconozca tanto la carga económica como el derecho a la salud.
En conclusión, el portavoz del PP denunció la simplificación del fenómeno del absentismo y abogó por una discusión informada que evite comparaciones sensacionalistas y fomente políticas justas para todos los actores involucrados.