El sesgo escondido en la narración futbolística
Cuando el televisor se enciende y el sonido del estadio llena la sala, la mayoría de los aficionados se concentra en la acción del campo. Sin embargo, las palabras del comentarista, que acompañan cada jugada, revelan un patrón de discriminación que rara vez se cuestiona. El investigador de medios Arne van Lienden, profesor de la Universidad Erasmus de Rotterdam, ha analizado cientos de transmisiones y ha demostrado que los relatos sobre jugadores negros y blancos siguen líneas distintas: los primeros son descritos mayormente por su capacidad física, mientras que los segundos reciben elogios por su inteligencia táctica.
Físico versus intelecto
En los micrófonos se escuchan expresiones como “explosivo”, “fuerte” o “veloz” al referirse a un delantero de origen africano, mientras que a un mediocampista blanco se le adjudican cualidades como “visionario”, “creador de juego” o “líder”. Estas denominaciones pueden parecer meras observaciones, pero forman una narrativa que refuerza estereotipos raciales arraigados desde la época colonial, cuando la fuerza del cuerpo negro se idealizaba y la razón se reservaba al hombre blanco.
Un espejo de la sociedad
El fútbol, con su alcance global y su base de seguidores inmensa, actúa como un microcosmos de la cultura contemporánea. Cada semana, millones de espectadores interiorizan sin reconocer el mensaje implícito que se transmite en los comentarios. Así, la percepción colectiva de los atletas se ve moldeada, consolidando prejuicios que van más allá del deporte y se infiltran en la visión de grupos étnicos enteros.
Un fenómeno mundial
Los estudios de Van Lienden no se limitan a los Países Bajos; el mismo sesgo se ha detectado en Naciones Unidas, Inglaterra, Alemania, España y los Estados Unidos. La constancia del fenómeno indica que no se trata de un caso aislado, sino de una práctica arraigada en la tradición periodística deportiva europea y norteamericana. El idioma y los matices cambian, pero la esencia del mensaje persiste.
Orígenes coloniales y persistencia moderna
Durante la era colonial, los colonizadores construyeron una visión del mundo que vinculaba la “raza negra” con la labor física y la “raza blanca” con la razón y la civilización. Aunque esas ideas parecían relegarse al pasado, la investigación muestra que las narrativas deportivas continúan reproduciéndolas de forma sutil. Los comentaristas, a menudo sin intención consciente, emplean un lenguaje que refleja esas viejas convicciones, perpetuando una jerarquía implícita entre los cuerpos.
Más allá de los cantos racistas
El discurso discriminatorio en el fútbol suele asociarse con los cánticos ofensivos de las gradas o los ataques en redes sociales. Sin embargo, el sesgo lingüístico de los medios constituye una forma de racismo institucional que pasa desapercibida porque se disfraza de análisis técnico. Reconocer esta dimensión es crucial para abordar la raíz del problema y fomentar una cobertura más equitativa.
El trabajo de Van Lienden invita a reflexionar sobre la responsabilidad de los profesionales de la comunicación deportiva y a exigir una narrativa que valore a los futbolistas por su talento sin reducirlos a estereotipos de color de piel.