El conflicto entre Mercor y Sequoia
En los últimos días, varios fundadores y antiguos emprendedores han tomado la plataforma X para relatar experiencias negativas con firmas de capital riesgo. Entre los testimonios más llamativos se encuentra el de Brendan Foody, cofundador de Mercor, una plataforma de talento basada en inteligencia artificial que alcanzó recientemente una valoración de 10 000 millones de dólares.
Acusaciones de “doble precio”
Foody no tardó en señalar a Sequoia Capital, una de las más prestigiosas firmas de venture capital, acusándola de emplear un esquema de “dual‑pricing”. Según su relato, la firma suele invertir en una ronda en dos tramos diferentes: un bloque significativo a una valoración relativamente baja y, simultáneamente, una pequeña cantidad a un precio mucho más elevado. La cifra “de titular” que se anuncia al público corresponde al segundo tramo, creando una percepción inflada del valor real de la startup.
Ejemplos concretos
El caso más citado es el de Serval, una empresa de asistencia técnica impulsada por IA que declaró una Serie B de 75 millones de dólares con una valoración de 1 000 millones, liderada por Sequoia. Sin embargo, el Wall Street Journal reveló que, apenas días antes, la compañía había sido valorada en menos de 400 millones en una extensión de su Serie A, en la que Sequoia también participó. La brecha entre ambas cifras ilustra perfectamente la disparidad entre la “realidad” y la “imagen pública”.
Otro ejemplo mencionado es Aaru, una startup que simula el comportamiento de usuarios para estudios de mercado mediante IA. Aunque la valoración anunciada rondó el billón de dólares, el inversor principal, Redpoint, la valoró en 450 millones en la transacción real.
Respuesta de Sequoia
Shaun Maguire, socio de Sequoia, respondió en X calificando la acusación como “injusta”. Según él, la práctica se debe a que otros inversores están dispuestos a pagar múltiplos muy superiores por empresas “calientes”, especialmente en el sector de IA. Por ello, Sequoia opta por separar la relación de construcción de compañía del capital, resultando en dos tramos de valoración. Maguire negó cualquier intención de engañar y solicitó más información sobre casos específicos.
Implicaciones para empleados y fundadores
El uso de valoraciones infladas tiene consecuencias directas en los paquetes de acciones de los empleados. De acuerdo con Jason Woon, socio especializado en modelado financiero en Armanino, el precio de las opciones debe basarse en el valor medio ponderado de todas las tramos, no en la cifra de titular. Si la empresa calcula el precio 409A a partir del número exagerado, los colaboradores podrían recibir compensaciones sobrevaloradas, lo que a la larga afecta la credibilidad del mercado laboral en el ecosistema emprendedor.
La polémica ha abierto un debate sobre la transparencia en las rondas de financiación y la necesidad de establecer normas más claras para evitar la manipulación de percepciones. Mientras algunos consideran que la práctica es una táctica legítima dentro de un juego competitivo, otros la ven como una forma de “estafa” que distorsiona la información para potenciales inversores, talentos y reguladores.
En última instancia, la discusión pone de relieve la importancia de la claridad contractual y la comunicación honesta entre capitalistas, fundadores y equipos internos, en un entorno donde la presión por alcanzar valoraciones millonarias es cada vez más intensa.