Un nuevo marco para interpretar la exposición digital infantil

Los niños de hoy pasan gran parte de su tiempo frente a dispositivos electrónicos. La pregunta que muchos padres y profesionales se hacen es: ¿qué repercusión tiene esta práctica sobre un cerebro que aún está en plena configuración? Un grupo de neurocientíficos ha planteado que, para responder a este interrogante, faltaba un concepto esencial que ahora denominan criticoom.

¿Qué abarca el criticoom?

El criticoom representa la totalidad de experiencias que el cerebro recoge durante los períodos de máxima plasticidad, conocidos como fases críticas. Estas etapas, que arrancan antes del nacimiento y pueden prolongarse hasta aproximadamente los 25 años, son momentos en los que las redes neuronales son especialmente vulnerables a estímulos externos. Cada vivencia codificada en esta ventana se integra en la arquitectura estructural del encefalón, convirtiéndose en un pilar que sustenta funciones futuras.

Implicaciones para la salud mental

El nuevo enfoque reviste especial importancia al analizar trastornos psiquiátricos. Condiciones como el autismo, la esquizofrenia, el trastorno de estrés postraumático y la depresión ya no se conciben como afecciones que aparecen exclusivamente en la edad adulta. En cambio, se las interpreta como desvíos que se originan durante la infancia o la adolescencia, cuando el criticoom se está construyendo. Este giro de perspectiva desplaza la atención de los déficits actuales del cerebro adulto hacia los déficits de absorción de experiencias durante los intervalos críticos.

Ejemplos ilustrativos

En el caso de la esquizofrenia, los investigadores señalan alteraciones en la maduración de las neuronas de la corteza prefrontal durante la última adolescencia. Para el autismo, se observan divergencias en varios sistemas cerebrales que se desarrollan en momentos distintos. Asimismo, estudios con gemelos idénticos revelan que, pese a compartir la misma carga genética y un entorno similar, solo uno de los pares puede desarrollar depresión severa. La diferencia suele radicar en experiencias interpersonales específicas, como rupturas afectivas o conflictos sociales, que dejaron una huella en el criticoom.

¿Qué papel juegan las pantallas?

Si bien la comunidad científica no ha establecido una relación causal directa entre la cantidad de tiempo frente a una pantalla y un trastorno concreto, el criticoom ofrece un marco estructurado para investigar cómo las interacciones digitales influyen en el tejido neuronal durante esas etapas sensibles. Cada minuto que un niño dedica a una tableta o a un televisor es, a la vez, un minuto en el que podría estar recibiendo distintos estímulos auditivos, visuales o sociales que podrían reforzar o debilitar la red crítica que está en proceso de consolidarse.

Conclusiones y reflexiones

El concepto de criticoom abre una puerta a la comprensión profunda de por qué ciertos entornos tecnológicos pueden ser tanto potenciadores de habilidades como generadores de vulnerabilidades. Al reconocer que las experiencias tempranas configuran la base estructural del cerebro, padres, educadores y legisladores pueden diseñar estrategias más equilibradas que combinen el uso responsable de la tecnología con actividades que fomenten la interacción humana, el juego al aire libre y la exposición a estímulos sensoriales variados.

Source: https://scientias.nl/hoe-slecht-zijn-al-die-schermpjes-nu-echt-voor-kinderen-neurowetenschappers-misten-belangrijk-gegeven/#respond

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