Situación actual y reclamos del sindicato
El Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza de La Rioja (STE‑Rioja) ha puesto en alerta pública la ausencia prolongada de un inspector médico en la Consejería de Educación. Según la organización, la carencia se arrastra desde hace más de un año, mientras que la propia Consejería indica que la baja del titular “se registró hace unos meses”. Esta disonancia de cronologías ya genera incertidumbre entre el personal docente y no docente, que percibe una falta de respuesta institucional ante una función esencial para la prevención de riesgos y la gestión de la salud laboral.
El sindicato denuncia que la falta de cubrir la plaza compromete la valoración médica‑administrativa de accidentes de trabajo, enfermedades profesionales y demás casos que requieren una intervención especializada. En su comunicado, STE‑Rioja describe una situación de “incertidumbre, indefensión y grave perjuicio” para los profesionales afectados, que ven dilatados los trámites fundamentales para el reconocimiento de sus derechos.
Impacto en los expedientes y retrasos injustificados
Durante el periodo sin inspector médico, numerosos expedientes quedan en un limbo burocrático. Los procesos que deberían culminar en la emisión de certificados, autorizaciones o sanciones se ven estancados, provocando demoras que pueden alcanzar varios meses. La falta de una figura que garantice la evaluación clínica y la emisión de informes médicos hace que la administración necesite derivar los casos a otras instancias, con un coste de tiempo y recursos que empeora la carga de trabajo del propio personal de recursos humanos.
Los retrasos no solo afectan a quienes han sufrido lesiones o patologías derivadas del ejercicio docente, sino también a la planificación de las propias instituciones escolares. La imposibilidad de contar con diagnósticos claros impide organizar adecuaciones de puestos de trabajo, adaptar horarios o establecer medidas de rehabilitación, generando un efecto dominó que repercute en la calidad educativa.
Respuesta oficial y medidas propuestas
Desde la Consejería de Educación, la autoridad competente asegura que, una vez constatada la baja, se activaron los “procedimientos habituales” para cubrir la vacante. Sin embargo, advierten que el puesto exige requisitos específicos y que “se está trabajando en ello”. La explicación oficial no detalla plazos ni procesos concretos, lo que incrementa la percepción de ineficacia.
Ante la situación, STE‑Rioja exige una cobertura inmediata del puesto, la publicación de un calendario transparente para la resolución de los expedientes pendientes y la garantía de que la salud laboral del profesorado no sea relegada. El sindicato pide, además, que se informe de forma clara y pública sobre el estado de los trámites, estableciendo mecanismos de seguimiento que permitan controlar el avance.
Mientras tanto, la comunidad educativa espera respuestas concretas que restauren la confianza en la gestión de la prevención y la atención médica laboral. La presión social y mediática podría acelerar la designación de un nuevo inspector médico, pero el reto consiste en asegurar que la solución sea sostenible y que el proceso de sustitución no vuelva a quedar en suspenso.