Un enclave fronterizo con encanto medieval
Os de Civís es una diminuta villa catalana enclavada en el Pirineo oriental, pero lo curioso es que solo se llega por carretera a través de Andorra. Esta particularidad la convierte en una “isla” territorial, aunque no esté rodeada de agua, sino de fronteras. Situada en el valle del río Salòria, la población de unos 70 habitantes conserva un trazado típico de la arquitectura pirenaica: casas de piedra, tejados de pizarra negra y callejuelas empedradas que se adaptan a la inclinación del terreno. Desde su posición estratégica parten varias rutas de senderismo que permiten explorar bosques, prados y cumbres de gran altitud.
Ruta corta: Os de Civís – Borda Cremada
Esta opción, de 5,44 km y 433 m de desnivel positivo, es ideal para quienes disponen de medio día. El camino parte del núcleo urbano y asciende hasta el collado de Muntaner, cruzando el torrente homónimo y adentrándose en una zona boscosa antes de abrirse a los prados de la Borda Cremada. Desde allí se contemplan vistas panorámicas del pico de Salòria y del collado de Conflent, antigua vía de comunicación con el resto de Cataluña. En el regreso es posible visitar la iglesia románica de Sant Pere y el Centro de Información del Parque Natural del Alt Pirineu.
Ruta circular: collado de Conflent
Con menos de 10 km recorridos, este sendero sigue el cauce del río Salòria hasta el paso natural que une los valles de Os de Civís y Santa Magdalena. El itinerario bordea bosques mixtos y prados subalpinos, pasando por los prominentes bonys de Trescui y de la Costa antes de descender por la Obaga de Os. Es una caminata de dificultad media que permite descubrir la biodiversidad del parque y disfrutar de paisajes contrastados.
Subida al pico de Salòria
Para los más experimentados, el ascenso al Salòria, la cumbre más alta del Alt Urgell con 2 789 m, representa un reto exigente. Partiendo del aparcamiento del Hotel Os de Civís, la ruta circular cubre 11,77 km y acumula 1 141 m de elevación positiva. El terreno alterna tramos rocosos, zonas de pastizales y fragmentos de nieve permanente, ofreciendo una vista impresionante del macizo pirenaico al alcanzar la cima.
Os de Civís no solo brinda rutas para caminar; su ambiente de pueblo medieval, su muralla en ruinas y la proximidad de eventos celestes —como el próximo eclipse solar— hacen de este enclave una parada obligada para los amantes de la historia y la naturaleza.