Un cambio histórico tras tres décadas y media
Después de 35 años bajo la etiqueta de "paraíso fiscal" en la lista española, Gibraltar vuelve a ser mencionado en términos más positivos. La decisión, anunciada por el Ministerio de Hacienda, implica la retirada del territorio británico de la lista negra mediante una orden ministerial que se publicará en el Boletín Oficial del Estado. Este movimiento marca el cumplimiento de un compromiso adquirido en 2021 dentro del Acuerdo Internacional en materia de Fiscalidad y Protección de los Intereses Financieros entre España y el Reino Unido.
Los orígenes de la inclusión
Gibraltar apareció por primera vez en la lista española en 1991, cuando el gobierno de entonces emitió un real decreto que estableció los criterios para identificar jurisdicciones con baja transparencia tributaria. A lo largo de los años, la posición del Peñón se mantuvo inalterada, aunque la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) lo incluyó en su lista blanca desde 2009 y la UE nunca lo catalogó como una jurisdicción no cooperativa.
El acuerdo de 2021 y el retraso
Con la entrada en vigor del pacto bilateral con el Reino Unido, España se comprometió expresamente a eliminar a Gibraltar de su lista dentro de un plazo de dos años. Sin embargo, la medida se vio pospuesta y la fecha límite quedó excedida en tres años. El proceso actual contempla una consulta pública de siete días hábiles que concluirá el 1 de junio de 2026; la orden definitiva entrará en vigor al día siguiente de su publicación oficial.
Reacciones desde Gibraltar
El ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, calificó la iniciativa como "un paso largamente esperado y muy bienvenido". Señaló que la etiqueta de paraíso fiscal había sido injusta desde su aplicación inicial y que, con el tiempo, el territorio había evolucionado hasta convertirse en uno de los centros financieros más transparentes y regulados del planeta. Picardo también advirtió que el retraso había tenido repercusiones reales en la economía local y en la reputación internacional de Gibraltar, pero subrayó que lo fundamental ahora era que España estaba cumpliendo su palabra.
Implicaciones para el futuro
La retirada de Gibraltar de la lista negra abre la puerta a una mayor cooperación transfronteriza en materia fiscal y financiera. Empresas y particulares de ambos lados de la frontera podrían beneficiarse de una percepción más favorable, lo que favorecerá la inversión y la actividad económica en la región. Asimismo, el gesto refuerza la credibilidad de los acuerdos bilaterales y muestra la disposición de España a alinearse con los estándares internacionales de transparencia tributaria.
En síntesis, la medida representa una reivindicación para Gibraltar y un paso significativo hacia la normalización de las relaciones fiscales entre España y el Reino Unido, consolidando la imagen de un territorio que ha superado décadas de estigmatización.