La polémica de Llorente y la protección solar

El futbolista del Atlético de Madrid, Marcos Llorente, volvió a generar controversia al afirmar en el programa El Hormiguero que el uso de la crema solar no disminuye el riesgo de desarrollar cáncer de piel. Sus declaraciones despertaron la reacción inmediata de la doctora Elena Godoy, referente de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), quien se encargó de desmontar punto por punto los argumentos del deportista y de reforzar la evidencia científica que avala la necesidad de protegerse del sol.

¿Qué dice la ciencia?

Godoy explicó que numerosos estudios demuestran que la exposición a la radiación ultravioleta (UV) es el principal factor modificable para prevenir el cáncer cutáneo. Investigaciones longitudinales han evidenciado que la aplicación regular de filtro solar reduce de forma significativa la incidencia de melanoma y de otros tipos de carcinoma. Además, se ha documentado una correlación directa entre la frecuencia de quemaduras solares y el aumento del riesgo de tumores malignos en la piel.

El papel del bronceado y el momento del día

Si bien el deportista coincidió en la necesidad de evitar la exposición intermitente y brusca, particularmente entre las 11 y las 16 horas, Godoy puntualizó que incluso en las primeras o últimas horas del día el uso de protector sigue siendo imprescindible. El bronceado, a menudo percibido como una defensa natural, ofrece apenas un factor de protección (FP) entre 2 y 4, insuficiente para detener los daños al ADN cutáneo. Además, el colorado de la piel solo aparece después de que la radiación ha causado lesiones celulares.

Factores de riesgo más allá del sol

El comentarista deportivo insinuó que su padre, de 60 años y mucho tiempo bajo el sol, debería haber desarrollado una neoplasia. Godoy aclaró que, aunque la exposición solar es el riesgo principal, no es el único. El tipo de piel, la predisposición genética, el estado inmunitario y hábitos como el tabaquismo también influyen en la aparición del cáncer cutáneo. Por eso, incluso personas cuidadas pueden enfermar, mientras que otras, con alta exposición, pueden mantenerse sanas.

Recomendaciones prácticas

Para minimizar el daño, los dermatólogos aconsejan aplicar filtro solar de amplio espectro con un SPF mínimo de 30, reaplicarlo cada dos horas y después de nadar o sudar. Asimismo, es fundamental usar ropa protectora, sombreros de ala ancha y gafas de sol. Limitar la exposición durante el pico de radiación y buscar sombra siempre que sea posible son medidas complementarias que potencian la protección.

En resumen, la postura de Llorente contrasta con el consenso de la comunidad médica, que reconoce al protector solar como una de las estrategias más eficaces y accesibles para reducir la carga de cáncer de piel a nivel poblacional.

Source: https://www.eldiario.es/consumoclaro/evidencia-cientifica-niega-postura-llorente-cremas-solares-rayos-sol-son-principal-factor-modificable-combatir-cancer-xp_1_13236825.html