Inflación en descenso y energía más barata
El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha publicado que la tasa de variación interanual del IPC se redujo al 3,2 % en abril, una bajada de dos décimas respecto a marzo. Este descenso se debe, principalmente, a la caída del precio de la electricidad, que registró una disminución del 4,3 %, y del gas natural, con un descenso del 9,6 % frente al mismo mes del año anterior.
Reactivación de impuestos sobre la energía
Ante estos datos, el Gobierno ha anunciado que a partir del 1 de junio volverá a aplicar el Impuesto Especial sobre la Electricidad y el IVA al 21 % tanto a la luz como al gas natural, briquetas, pellets y leña. La medida forma parte de los mecanismos de desactivación automática incluidos en el Real Decreto‑Ley de respuesta a la guerra en Oriente Medio, aprobado el 20 de marzo. Dichas cláusulas estaban diseñadas para suspender los alivios fiscales si la variación de los precios energéticos en abril había sido inferior al 15 % respecto al año previo.
¿Qué queda activo?
En el caso de los combustibles para vehículos, el umbral sí se superó: el gasóleo y la gasolina siguen elevados por los precios internacionales del crudo. Por ello, los tipos reducidos del Impuesto sobre Hidrocarburos, el IVA del 10 % y la devolución parcial del gasóleo profesional permanecerán vigentes hasta el 30 de junio. De igual forma, continúan los apoyos a agricultores, transportistas y los refuerzos del bono social eléctrico (42,5 % para consumidores vulnerables y 57,5 % para vulnerables severos).
Contexto regional y evolución mensual
A nivel mensual, los precios subieron un 0,4 % en abril, impulsados por el alza de los alquileres y del sector de vestuario y calzado, coincidiendo con la temporada primavera‑verano. Madrid registró la mayor inflación interanual, un 3,8 %, mientras que ocho comunidades autónomas, incluida Melilla con un 2,5 %, se situaron por debajo de la media nacional.
El IPC subyacente, que excluye los productos energéticos y alimentos frescos, también mostró una ligera moderación, situándose en el 2,8 %.
El Ejecutivo atribuye gran parte del alivio a su Plan de Respuesta a la guerra, que según sus propios cálculos habría disminuido la inflación en un punto porcentual.