España y la lucha por los cargos internacionales
Mientras Portugal se lleva el aplauso por colocar a sus ciudadanos en las cumbres de la ONU, el Eurogrupo y la Comisión Europea, España parece rezagarse. A pesar de su mayor Producto Interior Bruto, el país galaña pocos puestos de alto nivel y, según el autor del texto, el motivo es la falta de unidad nacional en torno a las candidaturas.
Historias de oportunidades perdidas
En 2012, el economista José Manuel Campa, ex‑secretario de Estado de Economía, contaba con una candidatura fuerte para incorporarse al Consejo del Banco Central Europeo (BCE) tras la dimisión de José Manuel González‑Páramo. Sin embargo, la negativa del Gobierno de Rajoy cerró la puerta, dejando a España sin representación en la entidad monetaria durante medio decenio. No fue sino hasta 2018 que Luis de Guindos obtuvo la vicepresidencia del BCE, gracias al respaldo del mismo Rajoy, pero con la oposición del PSOE.
Una excepción: Rodrigo Rato en el FMI
El caso de Rodrigo Rato, designado Director Gerente del Fondo Monetario Internacional en 2004, se presenta como la única ruptura del patrón sectario. Aun cuando el cambio de gobierno en España exigía la aprobación del nuevo ejecutivo, Zapatero dio su visto bueno y el FMI aceptó a Rato, aunque su gestión terminó prematuramente tras tres años de controversia.
Pablo Hernández de Cos, candidato al trono del BCE
Dos décadas después, la mirada se vuelve a centrar en un posible presidente español del BCE: Pablo Hernández de Cos, actual gobernador del Banco de España. Un sondeo entre expertos lo coloca como el candidato mejor preparado para suceder a Christine Lagarde. Sus defensores subrayan su experiencia en política monetaria, su estilo tecnico‑cauteloso y su capacidad para mediar entre los distintos intereses de la zona euro.
Si bien el autor reconoce que su evaluación está sesgada por su admiración personal, plantea que la candidatura de Hernández de Cos podría romper el ciclo de ausencia española en la cúspide del BCE. Además, destaca que, a diferencia de Portugal, España necesita superar sus divisiones internas y apoyar de forma coherente a sus representantes en la arena internacional.
El anuncio llega en un contexto de incertidumbre económica global, donde la estabilidad del euro y la confianza en las políticas de los bancos centrales son más cruciales que nunca. La posibilidad de contar con un presidente español, firme y con experiencia, podría aportar una visión renovada y reforzar la influencia de España en la toma de decisiones eurocéntricas.
En definitiva, la historia reciente muestra que la falta de consenso interno ha limitado la proyección de España. Si la declaración de apoyo a Hernández de Cos se consolida, podríamos estar presenciando un punto de inflexión que abrirá el camino a más españoles en los puestos más estratégicos del continente.
Source: https://www.eldiario.es/economia/pablo-for-president_129_13216261.html