Contexto geopolítico: Ormuz bajo presión

El estrecho de Ormuz, que canaliza una quinta parte del crudo y casi un tercio del gas natural licuado del planeta, se ha convertido en un punto neurálgico de confrontación. La reciente guerra en Irán y el cierre parcial de esta vía han impulsado el precio del barril de petróleo Brent por encima de los 100 dólares, reacendiendo viejas dinámicas de pugna por los recursos energéticos. La dependencia mundial de estos flujos hace que cualquier interrupción provoque reaccion­es de carácter neomercantilista por parte de potencias que temen perder su posición hegemónica.

De un "mundo vacío" a un "mundo lleno"

En los años setenta el economista Herman Daly introdujo la distinción entre dos fases de la historia planetaria: el "mundo vacío", cuando los recursos naturales parecían abundantes pese a su finitud, y el "mundo lleno", donde la acumulación de actividad económica comienza a sobrepasar la capacidad de carga de la Tierra. Hoy, la evidencia de los límites planetarios, la huella ecológica y la pérdida de biodiversidad confirma que vivimos en la segunda etapa. Los combustibles fósiles, que sustentan la infraestructura global, ya no son una reserva inagotable; su escasez emergente genera tensiones geopolíticas y económicas inéditas.

La mirada ausente de la economía tradicional

Curiosamente, la corriente dominante de la teoría económica ha relegado a un segundo plano la cuestión de los recursos naturales. La definición clásica de la ciencia económica como la asignación de recursos escasos parece obviar la propia escasez del entorno físico. Los manuales universitarios continúan enseñando únicamente capital y trabajo como factores de producción, mientras que la tierra, el agua o el gas se tratan como variables fácilmente sustituibles por tecnología o inversión. Esta visión simplista ignora que, a diferencia del capital, los recursos biogeoquímicos no pueden ser recreados a gran escala.

Implicaciones para la política y la sociedad

El retorno del neomercantilismo implica que los Estados, especialmente los más poderosos, buscarán reforzar su control sobre rutas estratégicas y reservas energéticas. Al mismo tiempo, la economía ecológica advierte la necesidad de re‑encuadrar el crecimiento dentro de los límites del planeta, promoviendo la eficiencia, la reutilización y la transición a fuentes renovables. Ignorar estas señales podría desencadenar crisis de suministro, conflictos armados y una mayor vulnerabilidad de los sistemas sociales.

Conclusiones y desafíos futuros

En síntesis, la disputa por el estrecho de Ormuz ilustra cómo la escasez de recursos vuelve a ser motor de poder y conflicto. El concepto de "mundo lleno" de Daly nos obliga a replantear los supuestos de una economía ilimitada y a incorporar la realidad finita del medio ambiente en la toma de decisiones. Solo a través de una visión integrada, que reconozca la interdependencia entre economía y ecología, se podrá evitar que la pugna por los recursos se traduzca en crisis globales.

Source: https://www.eldiario.es/economia/ormuz-economia-zombi-pensar-si-recursos-no-acabaran_129_13212232.html

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