Testimonio revelador de Pérez de los Cobos
El coronel retirado de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, compareció como testigo en el proceso judicial conocido como caso Kitchen. En su intervención explicó con detalle el funcionamiento interno de los fondos reservados del Ministerio del Interior, papel que desempeñó como director del Gabinete Técnico y de Coordinación y, en esa posición, como verdadero "cajero" de dichos recursos.
El rol del "cajero" y la normativa de 1995
Según Pérez de los Cobos, la regulación que rige la gestión de los fondos reservados data de 1995 y se materializa en una orden comunicada que impone al ministro del Interior la obligación de comparecer ante la comisión de secretos oficiales del Parlamento, al menos cada seis meses, para rendir cuentas. En la práctica, dichas comparecencias rara vez se cumplen y la preparación de los informes recae en el director del Gabinete de Coordinación, cargo que ocupó el coronel durante los últimos años del gobierno de José María Aznar y que no coincidió con la etapa de Mariano Rajoy en el ministerio.
Contradicciones con el expresidente Mariano Rajoy
Durante la audiencia, Pérez de los Cobos desmintió la afirmación de Rajoy de que nunca tuvo relación con los fondos reservados cuando dirigió la cartera del Interior a principios de los años 2000. El coronel subrayó que, como responsable de la redacción de los borradores de las intervenciones parlamentarias, estaba en contacto directo con los datos que documentaban la solicitud y el uso de los recursos, lo que implica que la información estaba al alcance del ministro.
El mecanismo de control y la figura del DAO
El control efectivo de los gastos, según explica Pérez de los Cobos, termina en los directores adjuntos operativos (DAO) de la Policía y de la Guardia Civil. Estos dirigentes validan que los formularios de la orden comunicada estén completos y que la suma total solicitada coincida con la que la Secretaría de Estado de Seguridad aprueba. En el caso concreto de Kitchen, el exDAO de la Policía, Eugenio Pino, fue señalado por Anticorrupción con una pena de quince años por presunta malversación de fondos públicos, incluido el pago de 53.000 euros al chófer de los Bárcenas como remuneración por actividades ilícitas.
Una “zona de tranquilidad” para el control interno
Pérez de los Cobos describió el sistema como una "zona de tranquilidad" en la que el director adjunto operativo garantiza la integridad del proceso. No obstante, la dependencia de una sola figura para la verificación genera vulnerabilidades que, en el caso Kitchen, resultaron en graves desvíos de dinero público.