Una terapia que parecía milagrosa

Los trasplantes de heces, también conocidos como fecal microbiota transplantation (FMT), han demostrado una eficacia notable contra la infección por Clostridioides difficile, con tasas de curación que rondan el 80‑90 %. Por esa razón, investigadores de todo el mundo han explorado si el mismo procedimiento podría ser una solución frente a bacterias resistentes a los antibióticos.

El estudio indio más amplio hasta la fecha

En el All India Institute of Medical Sciences de Nueva Delhi se diseñó un ensayo con 114 pacientes que presentaban enfermedades digestivas y, lo más importante, colonizaban sus intestinos con microorganismos resistentes. La mitad recibió una auténtica donación de heces, mientras que la otra mitad fue tratada con una solución salina que simulaba el procedimiento sin aportar microbiota.

Después de cuatro semanas, los investigadores evaluaron la presencia de las bacterias resistentes. Sorprendentemente, ambos grupos mostraron una eliminación parcial en aproximadamente tres de cada diez pacientes, sin diferencias estadísticamente significativas entre la intervención real y el placebo. Lo mismo ocurrió con los genes de resistencia: una leve reducción en ambos grupos, pero sin que el trasplante tuviera un impacto superior.

¿Qué cambió entonces?

Aunque no logró el objetivo principal, el FMT sí modificó la composición del microbioma en los que recibieron la donación. Se observó un aumento notable en la diversidad de especies y en la abundancia de bacterias productoras de ácidos grasos de cadena corta, compuestos que fortalecen la barrera intestinal y atenúan la inflamación. En contraste, la cohorte de control no experimentó esa evolución.

Posibles explicaciones del fracaso parcial

Los autores del estudio proponen varias razones que podrían haber limitado la eficacia del trasplante frente a la resistencia:

  • Una única sesión puede ser insuficiente; en otras infecciones se requieren varias aplicaciones para obtener resultados sostenidos.
  • Los pacientes presentaban una mucosa intestinal inflamada y dañada, lo que dificulta la colonización de las bacterias donantes.
  • No se administró un tratamiento antibiótico previo que “limpie” el ecosistema intestinal, paso que en otros ensayos ha mejorado la implantación del nuevo microbioma.

Mirando al futuro

El hallazgo no invalida la idea del trasplante de heces, sino que sugiere que la fórmula aún necesita afinamiento. Posibles mejoras incluyen:

  • Repetir la intervención en series de sesiones.
  • Utilizar cápsulas de liberación controlada que el paciente pueda ingerir.
  • Aplicar antibióticos de depuración antes del FMT.
  • Seleccionar donantes con una composición microbiana altamente compatible con el paciente receptor.

En definitiva, la investigación abre la puerta a una terapia que, aunque todavía no es la solución definitiva contra la resistencia antibiótica, muestra beneficios claros para la salud intestinal y sigue siendo un campo prometedor para futuros ensayos clínicos.

Source: https://scientias.nl/donorpoep-is-bijna-een-wondermiddel-maar-faalt-op-een-belangrijk-vlak/