Repsol marca un nuevo récord de gasto en lobby en EE. UU
Según los registros públicos del Senado de Estados Unidos, la compañía energética española destinó 1,46 millones de dólares en actividades de cabildeo durante 2025. Esa cifra supera ampliamente los 250 mil dólares que la empresa había invertido en 2020 y supera con creces los 480 mil dólares de Grifols, los 220 mil de Ferrovial y los 90 mil de Avangrid, convirtiéndose en el mayor desembolso de una firma española en la capital norteamericana.
¿Quiénes ejecutan la estrategia?
El cálculo incluye tanto los importes declarados directamente por Repsol como los honorarios pagados a dos firmas estadounidenses especializadas: Bracewell y Dentons. Ambos despachos aparecen por primera vez en los informes como responsables de gestiones no sólo ante el Congreso, sino también ante la propia Oficina de la Casa Blanca, algo que nunca se había registrado en los documentos presentados por la compañía.
Objetivos de la campaña de influencia
Las acciones de lobby persiguen varios ejes: moldear la política climática y energética del gobierno federal, influir en la regulación de energías renovables y de captura de carbono, y, sobre todo, afectar la postura estadounidense respecto a Venezuela. En la fase anterior, bajo la administración de Joe Biden, la compañía buscaba mitigar el impacto de las sanciones que habían limitado sus operaciones en el país sudamericano.
El giro político de EE. UU y su impacto en Venezuela
En marzo de 2025, Donald Trump, que volvió a la Casa Blanca, endureció las sanciones contra el régimen de Nicolás Maduro, prohibiendo la exportación de crudo a Repsol y a otras multinacionales. Días después, el director general de la empresa, Josu Jon Imaz, afirmó en una reunión en la oficina oval que la compañía tenía la intención de triplicar su producción de petróleo en Venezuela dentro de los próximos tres años.
Recientemente, Repsol anunció un acuerdo con el gobierno liderado por Delcy Rodríguez para retomar el control de sus campos de extracción en el país caribeño, una medida que podría traducirse en inversiones de cientos de miles de millones de dólares, según la propia administración estadounidense.
Perspectivas a futuro
El récord de gasto en lobby se mantuvo en el primer trimestre de 2026, con 280 mil dólares en acciones directas y 60 mil dólares adicionales pagados a Dentons. Este incremento sugiere que la petrolera española seguirá intensificando su presencia en la arena política americana, buscando contrarrestar posibles restricciones y asegurar un entorno favorable para sus proyectos internacionales.
En conclusión, el precedente de Repsol representa una tendencia emergente entre las grandes corporaciones energéticas que buscan influir directamente en los tomadores de decisiones de Washington, especialmente cuando los intereses estratégicos se cruzan con disputas geopolíticas como la de Venezuela.