Un cuarto de los estadounidenses consulta a la IA sobre su salud
Un estudio reciente de Gallup, basado en una muestra de más de 5.500 personas, revela que alrededor del 25 % de los adultos en EE. UU. ha recurrido a la inteligencia artificial para obtener información o consejo acerca de su estado físico o mental durante el último año. La tendencia no se limita a la búsqueda de datos puntuales; la IA se ha convertido en una herramienta complementaria que acompaña al paciente antes y después de la consulta médica.
Velocidad y curiosidad como principales impulsores
La motivación predominante para acudir a los algoritmos es la rapidez: el 71 % de los encuestados señala que la inmediatez de las respuestas es su razón principal. Otro 71 % busca profundizar su conocimiento, mientras que un 67 % lo hace simplemente por curiosidad, deseando explorar qué podía ofrecer una máquina.
Este deseo de preparación se traduce en que el 59 % utiliza la IA antes de concertar una cita, y el 56 % la emplea después para comprender mejor el diagnóstico o los términos empleados por el profesional.
Beneficios percibidos y riesgos reales
Los usuarios reportan que la tecnología les brinda mayor confianza al conversar con los médicos; casi la mitad afirma sentirse más seguro durante la entrevista clínica. Además, algunos indican que la IA les ha permitido detectar problemas de salud con antelación o incluso evitar pruebas innecesarias.
No obstante, la confianza no es universal. Un tercio de los participantes confía plenamente en la información generada, otro tercio mantiene dudas y el restante tercio muestra escepticismo. Solo el 4 % declara confiar en gran medida en los resultados de los chatbots.
Cuando la IA sustituye al médico
Aunque la mayoría la emplea como apoyo, un 14 % de los usuarios ha optado por prescindir de una visita al profesional después de recibir un consejo de la IA. Las causas incluyen el coste de la consulta (27 % no quiere pagar), la falta de tiempo (21 %) y la imposibilidad de acceder a un médico (16 %). Además, razones emocionales como sentir que no son tomados en serio (21 %) o la vergüenza de hablar con un ser humano (18 %) también influyen.
Sin embargo, el 84 % mantiene contacto regular con su doctor, lo que indica que la IA sigue siendo un complemento y no un sustituto total.
Diferencias según edad y nivel de ingresos
Los jóvenes lideran la adopción: el 69 % de los de 18 a 29 años usan la IA antes de su cita, frente al 43 % de los mayores de 65 años. En cuanto a la situación económica, el 32 % de quienes ganan menos de 24.000 USD al año recurren a la IA porque no pueden costear una visita médica, mientras que solo el 2 % de los ingresos más altos lo hacen por la misma razón.
Temáticas de investigación más comunes
Las consultas se concentran en problemas cotidianos: alrededor del 60 % busca información sobre molestias corporales o recomendaciones de alimentación y ejercicio. Asimismo, casi la mitad indaga sobre efectos secundarios de medicamentos y el 44 % se interesa por interacciones farmacológicas.
En síntesis, la inteligencia artificial está transformando la forma en que la población accede a datos sanitarios, ofreciendo rapidez, comodidad y una sensación de empoderamiento. No obstante, la disparidad en la confianza y la percepción de riesgo subrayan la necesidad de regulaciones claras y educación continua para garantizar que esta herramienta complemente, y no reemplace, la atención médica profesional.