Control de alzas en el combustible
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado un paquete de medidas destinadas a contener el impacto de la guerra en Irán sobre los precios del carburante. A partir de un incremento del 5 % en el coste del combustible, se activará la obligación de revisar los contratos entre empresas de logística y sus proveedores. La iniciativa busca que los operadores de transporte no sufran pérdidas inesperadas y que las compañías de combustibles no aprovechen la coyuntura para inflar precios más allá del aumento real de los costes.
Revisión contractual obligatoria
Cuando la subida supere el umbral mencionado, los contratos de carga deberán ser renegociados con rapidez, garantizando flexibilidad al transportista. La normativa también exige que cualquier variación excesiva se refleje con total transparencia, de modo que los clientes y la autoridad puedan identificar posibles abusos.
Sanciones y cálculo actualizado
El decreto contempla multas para quienes infrinjan de forma puntual o reiterada las nuevas obligaciones. Además, se ha actualizado la fórmula de cálculo que determina cómo se repercuten los incrementos del combustible al precio final. La fórmula revisada será aplicable a futuros escenarios de volatilidad, evitando la necesidad de emitir nuevos decretos cada vez que el precio varíe.
Ayudas directas al sector logístico
Para reforzar la capacidad operativa, el Gobierno destinará 15 000 euros a fondo perdido a locomotoras de trenes de mercancías, así como un paquete de 7 millones de euros para el transporte marítimo. Estas inyecciones buscan mitigar riesgos de interrupciones en la cadena de suministro y garantizar que los transportistas no trabajen con pérdidas.
Situación de Rodalies y otras infraestructuras
Puente también ha abordado la crisis de Rodalies, señalando que la red sufre tres problemas principales: antigüedad, efectos del cambio climático y una gobernanza deficiente. A pesar de una inversión reciente de 1.200 millones de euros, el ministro reconoce que se requiere capital adicional para superar los desafíos estructurales y las limitaciones de velocidad provocadas por obras y fenómenos meteorológicos como la borrasca Harry.
Con un 95 % de los trenes ya en circulación, el gobierno confía en que a principios de junio la red volverá a operar con los parámetros de fiabilidad esperados.