El reclamo de los vecinos del barrio San José
La Asociación Vecinal de San José, situada en Logroño, ha convocado una mesa informativa para denunciar una serie de “chapuzas” que, según sus miembros, se han cometido durante la remodelación de las calles Beatos Mena y Navarrete. El encuentro, previsto para el sábado 11 de abril, tiene como objetivo poner en evidencia los defectos y exigir respuestas concretas a las autoridades municipales.
Problemas detectados en el terreno
Los residentes señalan que las pendientes quedaron mal inclinadas, creando escalones de dos centímetros que vulneran la Ley de Accesibilidad Universal y dificultan la movilidad de personas mayores o con discapacidades. Asimismo, los bordillos instalados son de distinto ancho respecto a los antiguos, generando desajustes peligrosos en los vados.
Otro punto crítico son las baldosas guía para personas con discapacidad visual. Según el informe presentado, estas guías fueron colocadas de forma incorrecta, orientando a los peatones hacia el bordillo y provocando la acumulación de charcos en los cruces cuando llueve, lo que empeora la circulación peatonal.
Las gestiones realizadas por la comunidad
El secretario de la asociación, Paco Herce, aseguró que el alcalde Conrado Escobar está al corriente de la situación. Tras una primera reunión con los concejales Javier Martínez Mancho e Íñigo López Araquistáin, la entidad recibió la recomendación de formular un informe y remitirlo a la unidad de Participación Ciudadana. El documento, que incluye fotografías y un recuento exhaustivo de los fallos, fue enviado a varios concejales y a la propia sección de participación a finales de enero.
Aunque la “última certificación de obras” quedó suspendida, la comunidad señala que, a día de hoy, las obras siguen sin corregirse y el tiempo transcurre sin que se adopten medidas efectivas.
Propuestas para corregir las irregularidades
El informe plantea una serie de acciones concretas: sustitución total de los bordillos conforme al proyecto original; retiro de baldosas viejas y colocación de nuevas piezas homogéneas; nivelación exacta de las pendientes de los vados; solución de los problemas de acumulación de agua; reubicación adecuada de las baldosas guía; y repintado de los pasos de cebra para mejorar la visibilidad.
Los vecinos también critican la percepción de inequidad en la gestión del municipio, al comparar su barrio con la zona de Cien Tiendas, donde, según afirman, se permite mayor flexibilidad en las obras. Además, consideran que la designación del barrio como zona de bajas emisiones responde a intereses electorales más que a una preocupación real por la calidad de vida.
Con la convocatoria de la mesa informativa, la asociación espera que las autoridades municipales se comprometan a ejecutar las correcciones necesarias y a devolver al barrio la dignidad que, según sus miembros, les ha sido negada.