Un hito histórico en la exploración lunar
La cápsula Orion, bautizada como Integrity, culminó anoche una maniobra sin precedentes: sobrevoló la cara oculta de la Luna con una tripulación de cuatro astronautas. La misión Artemis II, primera incursión tripulada más allá del retorno del programa Apolo, demostró que la humanidad vuelve a cruzar el punto más alejado de su planeta natal.
Una travesía a distancia sin precedente
A los 19:56 h, la nave superó la barrera establecida por el Apolo 13 en 1970, alcanzando 252 756 millas (406 795 km) de la Tierra. Este nuevo récord amplió la distancia anterior en más de 4 000 millas, marcando la mayor separación que un ser humano ha logrado respecto a su planeta. El logro se celebró con un mensaje electrónico enviado a la tripulación, que atravesó cientos de miles de kilómetros y se convirtió, de forma informal, en “el correo más lejano jamás enviado”.
Eclipse total y paso por la cara oculta
Durante la fase de “earthset”, la luz del Sol quedó totalmente bloqueada por la sombra lunar, produciendo un eclipse de casi una hora de duración. Los cuatro miembros de la tripulación – el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover, la especialista de misión Christina Koch y el astronauta canadiense Jeremy Hansen – experimentaron la oscuridad absoluta mientras la nave se deslizó a tan sólo 6 545 km sobre el terreno rugoso de la región trasera.
El segmento de la órbita ofreció una oportunidad única para la geología planetaria. Desde la cabina, los astronautas capturaron imágenes del enorme “bazo oriental”, una depresión de casi 1 000 km de ancho, y propusieron nombres para dos cráteres recién observados: “Integrity”, en honor a la nave, y “Carroll”, como tributo a un colaborador fallecido.
Sentimientos y comunicaciones en la niebla espacial
Al aproximarse al punto de ocultamiento, la comunicación con Houston se interrumpió durante cuarenta minutos, dejando al equipo bajo el control exclusivo del ordenador de a bordo. Victor Glover expresó, poco antes del silenciamiento, que el apoyo de la Tierra se sentía “en cada latido”. Jeremy Hansen, por su parte, recordó que cruzar esa distancia era un homenaje a los pioneros que allanaron el camino.
Tras la fase de oscuridad, la cápsula retomó el contacto y continúa su regreso a la atmósfera terrestre, completando una prueba de diez días que sienta las bases para futuras misiones lunares y, eventualmente, para vuelos tripulados a Marte.
Source: https://scientias.nl/earthset-en-eclips-orion-scheert-langs-verre-maanzijde/