Un hallazgo que desplaza el origen de la complejidad animal
Un reciente y extenso yacimiento fosilífero descubierto en la provincia de Yunnan, al suroeste de China, ha modificado radicalmente la visión tradicional sobre cuándo surgieron los primeros organismos con anatomía elaborada. Los investigadores, liderados por Gaorong Li del Museo de Historia Natural, documentaron más de setecientas piezas que datan entre 554 y 539 millones de años, ubicándose en el último tramo del Ediacárico, varios millones de años antes de lo que se había pensado sobre la famosa explosión cámbrica.
¿Por qué es tan sorprendente?
Hasta ahora, la mayor parte de los fósiles con estructuras complejas —como conchas rígidas, sistemas de alimentación sofisticados o articulaciones móviles— se habían encontrado en estratos que pertenecen al Cambrio, periodo que inició hace aproximadamente 535 millones de años. La nueva colección muestra que grupos enteros, que hoy incluyen a los vertebrados y a los equinodermos, ya estaban presentes cuando el planeta todavía estaba bajo la influencia del Ediacárico.
Testigos de la prehistoria animal
Entre los ejemplares más destacados aparecen los ancestros más antiguos conocidos de los deuterostomos, la rama que engloba a los cordados (peces, anfibios, reptiles y mamíferos, entre otros). También se identificaron fósiles vinculados a la superfilo Ambulacraria, que reúne a estrellas de mar, erizos y sus parientes más cercanos. La presencia de estos organismos sugiere que la columna vertebral y los sistemas de soporte tubular ya podían existir mucho antes de la explosión cámbrica.
Estructuras inéditas y combinaciones inesperadas
Muchos de los restos presentan una mezcla singular de rasgos, como tentáculos flexibles, discos de sujeción, tallos delgados y estructuras de alimentación que se pliegan al revés. Algunas formas recuerdan, de manera curiosa, a los gusanos de arena descritos en la novela “Duna”, mientras que otras parecen rudimentarias versiones de medusas con esqueletos radiales. Estas combinaciones atípicas no encajan perfectamente en los esquemas taxonómicos del Ediacárico ni del Cambrio, lo que indica que la experimentación morfológica ya estaba en pleno apogeo.
Implicaciones para la biología evolutiva
El descubrimiento cierra una brecha importante en la cronología de la diversificación animal. Estudios moleculares y registros de huellas biológicas ya apuntaban a una diversificación temprana, pero la falta de pruebas fósiles había dejado la hipótesis en el terreno de la especulación. Ahora, con evidencia tangible, los científicos pueden redefinir la narrativa evolutiva, considerando que la “explosión” fue más bien una fase acelerada dentro de un proceso que comenzó varios millones de años antes.
¿Qué sigue?
El equipo planea seguir excavando en Jiangchuan y en otros sitios del mismo rango temporal para buscar más ejemplares que ayuden a perfilar la arquitectura de los ecosistemas pre-cámbricos. Cada nuevo hallazgo tiene el potencial de desvelar pistas sobre la aparición de la simetría radial, la segmentación corporal y los primeros sistemas nerviosos.